Estoy dentro de un halo
los movimientos son lentos
y parecen dibujar en el viento garabatos.
La oscuridad se hace obvia,
los dioses me imprecan
me tiran al duelo
entre mi alma y cerebro
hay lágrimas ad interim
pero no salen de su nido ocular
quizá no hay más lágrimas
o sólo faltan fuerzas.
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